¿Es compatible bienestar animal y ganadería?

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El bienestar animal busca garantizar la salud física y psicológica de los animales y la oportunidad de vivir una vida digna. 

Las políticas de bienestar animal se han ido fortaleciendo y ganando terreno en el sector ganadero, lo que ha supuesto una mayor regulación en las explotaciones ganaderas. 

Este mayor control se ha producido sobre todo en los modelos en intensivo, ligados generalmente a la demanda del mercado, a diferencia del modelo de ganadería extensiva que, por principios y en la práctica, garantiza el bienestar animal y favorece la preservación ambiental.

 

¿Qué es el bienestar animal?

Según la definición del Código Sanitario para los Animales Terrestres de la OIE (Organización Mundial de Sanidad Animal), se entiende por bienestar animal las buenas condiciones de salud, comodidad, alimentación y seguridad de un animal que puede expresar a través de un comportamiento natural, sin padecer sensaciones desagradables de dolor, miedo o desasosiego. 

El concepto de bienestar animal es relativamente reciente, pero gracias a que cada día más consumidores demuestran ser conscientes y responsables a la hora de elegir los alimentos, más empresas y gobiernos ajustan sus políticas para avalar ese respeto por la calidad de vida de los animales.

Las cinco libertades del bienestar animal

En 1964, la publicación del libro Animal Machines (“Máquinas animales”, en castellano), de Ruth Harrison, causó gran revuelo. En sus páginas, la autora denunciaba la lamentable vida que llevaban los animales usados en la industria ganadera de Reino Unido. El debate moral se produjo y, en 1992, a raíz de diversas investigaciones, el Consejo para el Bienestar de los Animales de Granja del Reino Unido (FAWC) determinó las “Cinco libertades de los animales”, hoy admitidas e implementadas por un sinnúmero de organizaciones a partir de herramientas científicas y prácticas que permiten garantizar su calidad de vida. 

Las cinco garantías fundamentales de los animales son:

  1. El animal no presenta síntomas de hambre ni sed, porque tiene acceso a dieta ajustada a sus necesidades.
  2. En animal no muestra lesiones producto de enfermedades ni dolor, gracias a la prevención y al oportuno diagnóstico y tratamientos.
  3. En animal cuenta con un entorno y refugio apropiados, favorables a sus necesidades de descanso, sin riesgo de sufrir estrés físico o térmico.
  4. El animal está libre de miedo y estrés, puesto que vive en condiciones que evitan su exposición a sufrimiento mental.
  5. El animal expresa un comportamiento normal porque cuenta con espacio suficiente para garantizar su movilidad y demuestra una conducta social adecuada.

 

 ¿Cómo medir el bienestar animal?

Si bien las cinco libertades de los animales han sido de gran utilidad, en ocasiones han resultado ser muy genéricas. Como respuesta de estas limitaciones, a partir de estos conceptos han surgido nuevas planteamientos más rigurosos a partir de las siguientes preguntas: 

  • ¿Están los animales alimentándose correctamente? 
  • ¿Se alojan los animales adecuadamente? 
  • ¿Es apropiado el estado sanitario de los animales? 
  • ¿El comportamiento de los animales refleja un saludable estado emocional? 

De lo general a lo específico, a partir de los aspectos anteriores surgen 12 criterios indicadores, aplicables tanto a los sistemas de ganadería intensiva como a los de ganadería extensiva. 

Alimentación 

  • Inexistencia de hambre duradera. 
  • Inexistencia de sed duradera. 

Alojamiento 

  • Cómodo para el descanso. 
  • Con una temperatura confortable. 
  • Favorable para ejercer movimiento. 

Sanidad 

  • Inexistencia de heridas o lesiones. 
  • Inexistencia de enfermedades. 
  • Ausencia de dolor causado por prácticas de manejo como, por ejemplo, descornamiento o corte de cola. 

Comportamiento 

  • Equilibrio entre conductas negativas, como la agresividad, y positivas, como el aspecto social. 
  • Ausencia de temor por parte de los animales al momento de interactuar naturalmente con sus cuidadores. 
  • Estado emocional equilibrado. 

 

Valles del Esla: garante del bienestar animal

Por supuesto que la industria ganadera puede cumplir con su labor de proveer a los mercados de los productos alimenticios demandados, a la vez que respetan los principios de bienestar animal.

En Valles del Esla, por ejemplo, los bueyes de raza parda se pasan la vida, alimentándose y moviéndose con absoluta libertad, en armonía con el entorno natural de la alta montaña leonesa, comiendo sus pastos y ejercitándose a más de 1.000 m. de altura. 

Respecto a sus buenas prácticas basadas en bienestar animal, conversamos con Luis Castro, director de Calidad y Medioambiente, Responsable de I+D+i en Valles del Esla, acerca del cuidado del ganado vacuno. 

¿Cómo aplica Valles de Esla los principios de bienestar animal?

R: En Valles del Esla, los principios de bienestar animal se aplican, sobre todo, desarrollando el ciclo productivo en extensivo que nos ofrecen los pastos de montaña, muy alejado de lo que es la explotación intensiva tradicional que determina hoy en día unos tiempos, espacios y consumos muy ajustados.

¿Es la ganadería extensiva sinónimo de bienestar animal?

R: Claro que sí. La ganadería en extensivo engloba todo lo que no es estabulación, alimentación artificial, sobrealimentación, etc. El ganado en extensivo es un ganado sano, que se alimenta de pasto natural y que está continuamente ejercitándose.

 


 

Además, es necesario evitar el llamado estrés ante mortem tanto por motivos éticos como por razones científicas ya que ello influye en la calidad de la carne. Está demostrado que éste es capaz de provocar cambios hormonales bruscos que afectan a la composición química de la sangre y del tejido muscular del animal. 

El sufrimiento de los animales, entendido como malestar, miedo y exposición a altas temperaturas, es contraproducente para todos; animales, ganaderos y consumidores. 

Es la sociedad actual, cada vez más consciente y preocupada por los abusos propios de la ganadería intensiva, la que puede inclinar la balanza hacia modelos de ganadería respetuosos con los animales, con el ambiente y con los consumidores.


Valles del Esla | octubre 29, 2019

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