Cómo afecta la ganadería a la España vaciada

¿Qué es la España vaciada?

En todas las etapas de la vida se han producido migraciones desde las zonas rurales hasta las ciudades, donde la existencia de oportunidades es mayor debido a la diversidad de sectores en los que poder encontrar un proyecto de vida sólido y con progresión.

El entorno rural ofrece muy pocas salidas profesionales, y todas ellas ligadas a la agricultura y la ganadería, dos sistemas productivos que son puramente vocacionales y generacionales, y que cada vez cuentan con menos adeptos y seguidores entre sus filas.

Las nuevas generaciones no quieren seguir las tradiciones familiares, y emigran a las ciudades a buscar un futuro laboral mas prometedor y no tan sacrificado. Como decíamos antes, este movimiento de la población es algo que se ha producido en todas nuestras etapas de la vida pero en los últimos años, el movimiento migratorio se ha acentuado debido a las numerosas alternativas que ofrecen las ciudades, como el crecimiento del sector servicios, donde a priori parece más sencillo labrarse un porvenir más alentador que el que ofrece una vida en el campo, laboriosa y sacrificada, y con un retorno menos cuantioso y más costoso en lo que a trabajo se refiere.

Todo esto conlleva a que las zonas rurales más recónditas se vayan vaciando de población debido a los movimientos migratorios de sus habitantes a las grandes ciudades, a la búsqueda de nuevas oportunidades, lo que hace que cada vez haya más núcleos rurales despoblados que son aquellos que conforman la llamada España vaciada.

El papel histórico de la ganadería en las zonas rurales

La pérdida de población tiene como más directa consecuencia una falta de mano de obra que ayude a cubrir estas necesidades dentro del sector agrícola y ganadero, donde es cada vez más difícil encontrar una continuidad generacional que contribuya al mantenimiento de ambos sectores.

No vamos a descubrir aquí el papel tan importante que juega la ganadería en las economías domésticas de los países. Este sector no solo tiene una vital importancia a nivel económico, puesto que la ganadería y la agricultura suponen un 3,4% del PIB en España, sino que, además, las explotaciones ganaderas y las industrias cárnicas contribuyen a crear empleo y riqueza en todas las zonas donde se desarrollan, contribuyendo también a la cohesión territorial entre sus habitantes.

Ambos sectores son los proveedores de productos alimenticios básicos para las grandes ciudades, y su existencia y continuidad son de vital importancia si queremos seguir dotando a la cadena de distribución de productos alimenticios de calidad y con valor añadido. El claro reflejo de esto, es el papel tan importante que tuvieron la agricultura y la ganadería en un momento tan crítico para la sociedad como la pandemia, donde prácticamente estos dos sectores productivos fueron los únicos que no colapsaron y pudieron seguir produciendo en un momento muy complicado para la sociedad universal.

El impacto de la despoblación en las comunidades rurales

Consecuencias económicas y sociales de la despoblación

La despoblación rural trae consigo una serie de consecuencias negativas que no tienen que ver solo con el suministro de la cadena de alimentos, sino que también afectaría a otras áreas técnicas, como puede ser el mantenimiento del sistema forestal para impedir que los bosques y la maleza ocupen territorios antes habitados, por lo que existiría una degradación medio ambiental general que afectaría a todas las áreas rurales despobladas. Al despoblarse este área también se perderían las tierras dedicadas al cultivo, lo que afectaría al volumen de servicio en la cadena de suministro, y por lo tanto a los precios, que se incrementarían considerablemente.

A nivel social, los servicios a estas poblaciones empeorarían, complicando aún más la habitabilidad de las áreas rurales, generando más desempleo, y como consecuencia, una emigración mayor y más forzada.

Y a nivel medioambiental, se produciría una sobreexplotación de los recursos naturales en las áreas aun ocupadas que acarrearía agotamiento de los recursos y aumento de la contaminación.

También a nivel cultural, la despoblación rural tiene un impacto negativo puesto que con el éxodo migratorio acaban desapareciendo las tradiciones familiares y culturales de este ámbito.

El papel de la ganadería en la economía rural

La ganadería es un sector clave para el desarrollo de una agricultura sostenible porque contribuye al alivio de la pobreza y al crecimiento económico de las zonas ocupadas y explotadas.

Igualmente, es fundamental para la seguridad alimentaria ya que supone el sustento familiar de las poblaciones que aún perduran en las áreas rurales, pero para que la productividad sea eficiente es necesario que dichos factores se utilicen de la mejor manera posible y así poder incrementar su rendimiento y producción, y para ello es necesario una mano de obra que cada vez es más débil e inexistente.

Hay que tener en cuenta que en la producción ganadera se ve siempre afectada por una serie de factores que son siempre estables, siendo el más importante de ellos el factor trabajo o la calidad de mano de obra con la que producen, y también existen otros factores de carácter variable que son muy cambiantes, como la energía eléctrica o la energía por combustión, y las materias primas necesarias para la producción. Además de estos, existen otras variables como las subvenciones estatales, las tradiciones culturales, etc…

Todos estos factores conforman el sistema productivo agrario y ganadero, y el éxodo masivo hace que los factores estables de desestabilicen, y el resto de los factores más variables se encarezcan, por lo que la cadena productiva pierde valor.

ganadero

Contribución de la ganadería a la fijación de la población Rural

Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, en 2021 la producción animal superó los 20.900 millones de euros, con una aportación del 37 % a la producción agraria española.

La ganadería, por tanto, tiene un destacado valor social y económico para el medio rural, además de gran importancia ambiental si nos basamos en modelos de producción extensivos.

En términos monetarios, desde el Ministerio aseguran que la ganadería es prioritaria para nuestra sociedad y constituye una actividad clave en la economía española puesto que genera entre el 35 % y el 40 % del valor de la producción agraria anual, o lo que es lo mismo, unos 25.494 millones de euros en el año 2022.

Por último, desde el punto de vista social, la ganadería es un pilar básico para garantizar la seguridad alimentaria, y por esos la importancia de impulsar su sustentabilidad, productividad y competitividad y de llevar a cabo acciones, desde el lado del gobierno, para mejorar estas acciones productivas, y para generar empleo y más oportunidades para los jóvenes en la España rural.

 

Calidad y tradición en los productos de Valles del Esla

En Valles del Esla estamos comprometidos al 100% con el mantenimiento de los puestos de trabajo y el fomento de la actividad ganadera en la zona de León donde nos encontramos. Desde el año 1996, no solamente estamos inmersos en un procedimiento productivo sostenible, cuyo pilares básicos son el bienestar animal y la protección al medio ambiente, sino que también trabajamos en un proyecto de recuperación socio-económico en la zona reconvirtiendo antiguos mineros en ganaderos, sustentados por nuestro pionero sistema de cría en pupilaje.

 

La importancia de la procedencia y la autenticidad

Estos esfuerzos contribuyen a aportar valor a la cadena de producción, consiguiendo un producto extraordinario y de calidad, que aporta valor a la cadena de suministro y permite un sustento estable a la población, contribuyendo considerablemente a contrarrestar el fenómeno llamado España vaciada.

Desarrollo sostenible y el futuro de la ganadería en España

Volviendo otra vez a los datos que ofrece Moncloa y el Ministerio del que depende la ganadería, podemos decir que el futuro de esta pasa por encontrar modelos de producción sostenibles que garanticen un modelo de bienestar animal y protección al medio ambiente sólidos, y siempre enfocados en un modelo de producción extensivo como la ganadería extensiva.

Las explotaciones intensivas no ofrecen el mismo valor a la cadena de suministros y tampoco contribuyen a la seguridad alimentaria. Si ponemos el foco en el ahorro de costes, como pasa en estos modelos de producción, perderemos puestos de trabajo imprescindibles para evitar las migraciones y evitaremos el crecimiento y desarrollo de modelos de producción más favorables con los valores de la sociedad actual y la sostenibilidad del medio ambiente.

Desafíos y oportunidades para la ganadería sostenible

Volviendo otra vez a las palabras de este Ministerio, el mantenimiento de la ganadería pasa por incorporar en las granjas la gestión medio ambiental de una manera progresiva y proporcionada, para mantener una actividad ganadera social y productiva basada en una dimensión familiar ligada al territorio.

También el aporte de subvenciones estatales es importante para asegurar el mantenimiento de los puestos de trabajo y un crecimiento social en las áreas rurales. Igualmente, todas estas mejoras en la actividad ganadera contribuirán a un mayor desarrollo y a una política de producción segura que permitirá llegar a los mercados exteriores con más garantías de éxito.

Para todo esto, se han creado planes de desarrollo ad hoc, como el Plan Estratégico Nacional de la Política Agrícola Común (PAC) o el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), que dotará a las CCAA con una serie de fondos que ayuden a combatir la emigración rural y acabar con el efecto de la España vaciada.

 


Valles del Esla | enero 29, 2024

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